sábado, 21 de febrero de 2009

Triunfa Luis Miguel en Monterrey




Un irresistible Luis Miguel con gran derroche de energía y vitalidad conquistó y enamoró anoche a las más de 12 mil asistentes que acudieron al primero de sus cuatro conciertos que ofrecerá en esta ciudad como parte de su gira "Cómplices 2009".Con claras muestras de cariño para sus fans, "El Sol" iluminó la Arena Monterrey, donde interpretó sus mejores éxitos haciendo cómplice al público, que lo acompañó como un enorme coro ejecutando sus canciones de principio a fin por espacio de unas dos horas que duró su actuación.Dueño y señor del escenario, Luis Miguel trató siempre de mantener el contacto visual y físico con sus seguidores, en su mayoría mujeres y parejas de adultos que disfrutaron por igual cada uno de los temas del cantante mexicano.Vestido de traje gris obscuro, camisa blanca y corbata negra, enloqueció al auditorio de la Arena Monterrey, al iniciar su repertorio a las 21:05 horas, con el tema "Tu imaginación", y continuar con un bloque lleno de romanticismo que contagió a sus fans.Quizá por tratarse del "Mes del amor y la amistad", decenas de mujeres de las primeras filas comenzaron a regalarle rosas individuales y en enormes ramos que el cantante acumuló sobre el piano, agradeciendo con saludos de manos y una enorme sonrisa el gesto de sus seguidoras.Por minutos, pareció que al menos una parte de la pista se había concentrado frente a su figura en un intento por saludarlo, lo que motivó la presencia de más personal para controlar a las mujeres que buscaban saludarlo de mano. Pero Luis Miguel se dejó querer y enamorar, y con el tema de "Suave", invitó en todo momento al público a ponerse de pie y acompañarlo bailando, para seguir luego con "Tú y yo"."Buenas noches Monterrey, muchas gracias por estar aquí, para mí es un placer enorme regresar aquí con ustedes", fue el primer saludo del cantante que parecía asombrado por la cantidad de asistentes."Tengo el privilegio enorme de estar en este escenario, y poder cantarles muchas canciones que ustedes han hecho parte de sus vidas y parte de la mía, vamos a pasar una noche agradable llena baladas, mariachi, boleros", dijo, lo cual cumplió al pie de la letra."Hasta que me olvides" fue interpretada en un solo coro por el público, en tanto que Luis Miguel pedía a los músicos continuar mientras escuchaba a su fans para luego colocarse junto a su pianista e interpretar "No me platiques más".Acompañado de 10 músicos y dos coristas "Luismi" siguió enamorando a su público con "Inolvidable", "Bésame" y luego pasar al baile con "La última noche" y "Amor, Amor", con la cual abandonó el escenario para regresar ahora con un saco blanco y sin corbata.Su cambio de vestuario levantó miles de suspiros entre el público femenino con su tema "Te necesito", aprovechando el momento para repartir las rosas que había acumulado, a los asistentes de las primeras filas y saludándolas con un ligero roce de sus manos.Su lado paternal resaltó en varias ocasiones cuando algunas menores en brazos de sus padres se le acercaron para robarle un beso, a lo que el cantante respondió de buena manera y en todo momento de buen humor."Amarte es un placer", "Entrégate" y "La incondicional", dieron pauta para que el cantante aprovechara la euforia de los asistentes y presentar algunos temas de su disco "Cómplices" del compositor Manuel Alejandro, que no fueron muy conocidos por sus fans."¨Me acompañan?", preguntó Luis Miguel antes de cantar "Si tú te atreves" y con ello volver a dejar a todos en una nube de romanticismo, para luego salir al escenario y emocionar al público acompañado del mariachi, ahora portando un traje negro de terciopelo."Si nos dejan", "Sabes una cosa", "Que seas feliz" "Echame a mí la culpa", "De qué manera te olvido", "La Bikina" y "El Viajero", fueron cantadas al son del mariachi entre gritos ensordecedores de los seguidores del artista que buscaba alargar la velada.Pero la noche no podía acabar con el clásico "Será que no me amas" con el que toda la Arena se puso a bailar y con cual pretendió despedirse sin ningún resultado, ya que tuvo que regresar enfundado en pantalón y camisa negra, para pedir a su público entonar "Es mejor", al tiempo que lanzó grandes pelotas negras.