miércoles, 24 de diciembre de 2008

El nacimiento o Belèn.







El belén, también llamado nacimiento, pesebre, portal o pasitos en los diferentes países y regiones de habla hispana, es la representación plástica de escenas de la Natividad de Jesús de Nazaret, que se suele exponer en las iglesias y en los hogares. La construcción y exhibición de belenes forma parte de la liturgia navideña en muchas partes del mundo, especialmente en la tradición católica. En la plaza de San Pedro, en el Vaticano, se arma anualmente un belén de tamaño natural.






Historia




En 1223
san Francisco de Asís dio origen a los pesebres o nacimientos, en una ermita de Greccio. Pero en un principio, la escena del nacimiento de Cristo era representado por personas reales dentro de un establo con animales, no con figuras de cerámica o barro.
En este primer nacimiento, san Francisco ya incluía al buey y al asno, basándose en la lectura de Isaías: "Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo. Israel no conoce, mi pueblo no discierne" (Is. 1,3). Aunque estos animales ya aparecen en el "Pesebre" del siglo IV, descubierto en las
catacumbas de San Sebastián en 1877.
Posteriormente en el siglo XIV, la idea de los nacimientos se consolidó como tradición en la península itálica. En
Nápoles, el rey Carlos III promovió la difusión de los nacimientos en España. Aunque los frailes franciscanos ya empezaban a difundirlos desde el siglo XIII, al igual que en Alemania.
Con las modas
renacentista y barroca, la decoración de los nacimientos cobró fuerza y se volvió un arte. En América, los franciscanos usaron los belenes como método de evangelización. Fue allí donde comenzaron a ser anacrónicos, ya que incluían animales y plantas americanas, que en Palestina no se conocían en tiempos de Jesús, como los guajolotes, magueyes y nopales.

Características y clasificación

Belén tradicional de Luxemburgo.
El belén representa por lo general a
Jesús, María y José en un pesebre, o según otras tradiciones, en un establo, granero o cueva, donde, según Lucas 2,7, nació el niño. La tradición los acompaña de una mula y un buey, según el relato de los Evangelios apócrifos y del texto del libro del profeta Isaías y de Habacuc.
Puede incluir además representaciones de los pastores reunidos para adorar al recién nacido, de los tres
Reyes Magos con sus ofrendas, de ángeles y de la estrella de Belén.
El Nacimiento se monta antes de
Navidad, tradicionalmente el 8 de diciembre, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada Concepción, y se conserva armado hasta el 2 de febrero, fecha de la presentación de Jesús en el Templo. A partir de la fiesta de la Epifanía, el 6 de enero, se añaden las figuras de los Reyes Magos.
La catalogación moderna de los Portales, se estructura y clasifica de la siguiente forma:
Según la manera y estilo de representarlos existen cuatro categorías:
Los bíblicos, que recrean el paisaje, los personajes, los enseres y las costumbres que había en Palestina en el momento del Nacimiento del Salvador. Suelen ser cerrados y están dotados de perspectiva, desarrollando con automatismos eléctricos el ambiente del día/atardecer/noche/amanecer.
Los populares, que son los realizados sin ajustarse a la historia y sin trabajar la perspectiva, donde alternan los materiales tradicionales como el corcho, el serrín, el papel de plata, las figuras de oficios desconocidos en Palestina como la castañera, los cerdos (animal impuro para las
costumbres judías), árboles de plástico y la mezcla de figuritas de diversos tamaños sin ningún canon de armonía.
Los regionales que reproducen el paisaje, los personajes, las vestimentas, los utensilios y las costumbres del lugar donde se hacen.
Los modernos, así se denominan los construidos con materiales de diversa procedencia, como las conchas, el fieltro, botellas, etc., montando unas figuritas graciosas y artísticas sobre una base original.
Por su factura los belenes pueden ser de dos clases:
Abiertos, que son los visibles al menos por tres de sus caras o lados, situados más bajos que el punto de vista del espectador, sin estar rematados por celaje alguno, ni techo ni armazón que lo cierre, sino, en todo caso, por un telón liso de fondo.
Cerrados los dotados de un cerramiento exterior (cajón, estructura metálica o de madera, cortinajes, etc.), que encierran el belén dejando como única vista un frente, a través de una embocadura, donde vemos todo como un paisaje cerrado provisto de perspectiva, como en un teatro, y cuyo realismo supera con mucho a los belenes abiertos.
Por su tamaño se clasifican en tres modalidades:
Nacimientos grandes, aquéllos que Bíblicos o no superan el metro y medio de frente, ocupando una habitación, gran parte de un salón o todo el rincón de una iglesia.
Monumentales, los que generalmente construidos en el exterior, aprovechando incluso rincones naturales de un terreno, ocupan una superficie grande y suelen ser obra de varios artistas.
Dioramas, que son reproducciones a escala reducida de escenas de los Nacimientos Bíblicos, enmarcados en un cajón cúbico, construidos con sujeción a unas normas o cánones, con una sola embocadura y un montaje sencillo pero muy efectista de luz y color.

Pesebre navideño Paipa-Boyacá.
Por los personajes empleados tenemos dos clases de nacimiemtos:
Los vivientes, en que personas reales desarrollan las diferentes escenas del belén, incluso con la participación o no de animales vivos y vegetación natural.
Los tradicionales, en que son figuras talladas en diferentes materiales las empleadas en todas las escenas. A su vez se subdividen en:
-Fijos: Sus figuras no realizan movimientos
-Animados: Dispositivos electrónicos permiten que las figuras realicen movimientos repetivivos.
Por el traslado de las figuras hay dos clases:
Los estables en los cuales las figuras permanecen estáticas desde que se coloca el belén hasta que se desmonta.
Los móviles, en ellos los personajes son desplazados según la realidad de los hechos bíblicos como mover a los pastores o acercar a los reyes al pesebre a medida que se acerca la
Epifanía.

Curiosidades locales
En
Cataluña se incluyen unas figuras llamadas caganer que representa a un campesino en el acto de la defecación y el pixaner, que orina.
En
Provenza, al sur de Francia, los belenes incluyen a veces centenares de figurines de arcilla pintados llamados santóns, que representan todos los oficios y profesiones tradicionales de la región. Debido a su valor cultural, los santóns se coleccionan más allá de su uso en el Portal.
En la región andina de
Venezuela se realiza generalmente una ceremonia para levantar al niño Jesús, llamada «Paradura del niño». En la región capital, los nacimientos combinan tradiciones criollas con modernas. Utilizan hojas de plátano y casitas coloniales de múltiples colores.
En
México, Guatemala, Colombia, Venezuela, Perú y Chile, la figura del Niño no se coloca hasta la llegada de la Navidad, fecha en que se celebra su nacimiento, y luego de ser «arrullado» es colocado entre José y María.
En el arrullo, los padrinos del niño (quienes son encargados de dar los aguinaldos) toman al niño en una sabanita y comienzan a arrullarlo mientras se canta "duerme y no llores" u otro canto de arrullo o villancico y luego se da a besar a todos los presenteses. Cada persona, toma una colación cuando besa al niño y al término; el niño es colocado entre José y María. Luego se reparten los aguinaldos, se quiebran las piñatas, y se tiene la cena de navidad.
En
Perú el nacimiento se desmonta el 6 de enero, en una celebración llamada Bajada de Reyes, en la cual se invita a familiares y amigos, y se festeja mientras se va desmontando uno a uno las figuras del nacimiento. Dicha celebración se repite en grupos más grandes como comunidades o empresas privadas. Así mismo, en la región de Ayacucho existe el Retablo ayacuchano que consiste en un nacimiento dentro de una especie de caja de madera, que al abrirse recuerda los grandes altares de los templos del lugar, pero cargados de figuras y de colorido, pudiendo alcanzar grandes tamaños.