lunes, 14 de septiembre de 2009

CASTILLO DE CHAPULTEPEC.















































































El Castillo de Chapultepec es una residencia ubicada en lo alto del cerro de Chapultepec en el centro del Parque de Chapultepec, situado en Ciudad de México, a una altura de 2.325 metros sobre el nivel del mar. Fue construido por el Virrey Bernardo de Gálvez y Madrid, sobre el cerro del Chapulín (Chapultepec es palabra de origen náhuatl «Chapulli (saltamontes) y tepe (tl)(cerro), Chapultepetl» que significa cerro del saltamontes o chapulín). Construido en la época del Virreinato de Nueva España como casa de verano para el Virrey, se le dio diversos usos desde almacén de pólvora hasta academia militar en 1841.

En 1785, en la época del Virreinato de Nueva España, el Virrey Bernardo de Gálvez ordenó la construcción de una casa de campo en el punto más alto de la colina de Chapultepec. Francisco Bambitelli, el Teniente Coronel del Ejército español e ingeniero, elaboró el proyecto y la construcción comenzó el 16 de agosto del mismo año con un Estilo barroco.

A la salida de Bambitelli a La Habana, el Capitán Manuel Agustín Mascaró se hizo cargo de la dirección del proyecto y durante su mandato las obras se realizaron a un ritmo acelerado. Sin embargo, Mascaró fue acusado de construir una fortaleza con la intención de rebelarse contra la corona española desde allí. Su repentina muerte se dio el 8 de noviembre de 1786 con la suposición de que podría haber sido envenenado, pero no hubo pruebas que apoyaran esta teoría.
Sin un ingeniero a cargo, la Corona Española ordenó que la construcción se subastara a un precio equivalente a una quinta parte del total gastado en el proyecto. Después de no encontrar compradores, el Virrey Juan Vicente Güermes Pacheco destina el edificio para albergar el Archivo General del Reino de la Nueva España; esta idea no prosperó a pesar de que ya se tenían los planos adaptados para este propósito.
Alexander von Humboldt visitó el sitio en 1803 y ordenó vender las ventanas del palacio como una forma de recaudar fondos para la Corona. El edificio finalmente fue comprado en 1806 por el gobierno municipal de la
Ciudad de México.
El Castillo de Chapultepec fue abandonado durante la Independencia de México (1810 - 1821) hasta muchos años después, en 1833. En ese año el edificio fue elegido para ser la ubicación del Colegio Militar; como consecuencia se hicieron varias modificaciones estructurales, incluida la adición de la torre de vigilancia.
Durante la
Guerra mexicano-estadounidense (1846-1848), el ejército estadounidense bombardeó el castillo desde el 12 hasta el 13 de septiembre de 1847, e izó en sus murallas, la bandera estadounidense.
Ese mismo día, el 13 de septiembre de 1847, los
Niños Héroes murieron defendiendo el palacio, cuando éste era tomado por los soldados norteamericanos durante la Batalla de Chapultepec. Actualmente los cadetes son honrados por un monumento a la entrada de Bosques de Chapultepec y tanto la descripción Niños Héroes como los nombres individuales de los cadetes son comúnmente inspiración para nombrar calles, plazas, y escuelas en todo el país.

La torre del Alcázar o Caballero Alto, construido por ordenes de Maximiliano de Habsburgo, Maximiliano I de México


En esta etapa el palacio comenzó a adquirir una imagen moderna, cuando a la llegada de Maximiliano de Habsburgo, Maximiliano I de México, y su esposa la emperatriz Carlota en 1864 decidieron establecer ahí su residencia oficial. El Emperador contrató a varios arquitectos europeos y mexicanos, entre ellos Julius Hofmann, Carl Gangolf Kayser, Carlos Schaffer, Eleuterio Méndez y Ramón Rodríguez Arangoity, para realizar varios proyectos que siguieron un estilo neoclásico en la arquitectura (contrastando con el resto del castillo que tiene una arquitectura barroca) y convertir el palacio en un lugar más habitable.
El botánico Wilhelm Knechtel se encargó de crear el jardín situado en la azotea del edificio. Además, el Emperador trajo de Europa varias piezas de mobiliario, arte y muchos otros finos artículos que siguen exhibiéndose hasta el día de hoy.

Ya que el palacio estaba retirado de la ciudad de México, Maximiliano ordenó la construcción de un bulevar que conectaba directamente la residencia imperial con el centro de la ciudad, y decidió nombrarlo Paseo de la Emperatriz (en honor a su esposa). Tras la restauración de la República en 1867 por el Presidente Benito Juárez y el final de la Guerra de Reforma, el bulevar fue rebautizado como Paseo de la Reforma

El edificio cayó en desuso, una vez más, luego de la caída del Segundo Imperio Mexicano en 1867. Casi diez años más tarde, en 1876, un decreto estableció que fuera sede del primer observatorio astronómico de México, que se abrió en 1878. Sin embargo, el observatorio fue funcional por un período de sólo cinco años, después se decidió trasladarlo a la antigua residencia del arzobispo en Tacubaya. La razón era para permitir el retorno del Colegio Militar, así como transformar el edificio en la residencia presidencial.
El palacio fue objeto de varios cambios estructurales y remodelaciones en 1882 durante el mandato del Presidente Porfirio Díaz, ya que éste decidió convertirlo nuevamente en residencia oficial. Algunos otros presidentes que hicieron uso del palacio como residencia oficial fueron
Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez.

Se continuó usando como residencia oficial hasta el 3 de febrero de 1939 cuando el entonces Presidente Lázaro Cárdenas decretó una ley que estableció el Castillo de Chapultepec como sede del Museo Nacional de Historia, con las colecciones del antiguo Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía y fue declarado Monumento Histórico. El museo fue abierto el 27 de septiembre de 1944. El Presidente Cárdenas, se trasladó a un lugar al sur del bosque de Chapultepec, conocido como el Rancho "La Hormiga", que sería rebautizado posteriormente como Los Pinos, actual residencia oficial del Presidente de México. El castillo no fue utilizado nunca más como residencia oficial desde el mandato del Presidente Lázaro Cárdenas, que incluso nunca lo usó como tal.
Actualmente se continúa utilizando como
museo, sus 19 salas contienen un vasto rango de artículos que exhiben e ilustran la historia de México desde la conquista española, con diversos objetos tales como armaduras medievales, espadas y cañones entre muchos otros.

En 1996, el castillo fue utilizado como escenario en la realización de la película "Romeo + Julieta" protagonizada por Leonardo DiCaprio.En el año 2006 el videojuego "Tom Clancy's Ghost Recon Advanced Warfighter" utilizaba los alrededores del castillo como escenario de un nivel.