martes, 15 de septiembre de 2009

Alejandro Fernández da el grito en Los Angeles.


"Hace mucho tiempo que no venía a Los Ángeles, así que vamos a tener una noche muy especial y con un público muy especial y de mucho ambiente y con mucho México", expresó en su intervención inicial ante un público en su mayoría femenino.En la primera de sus dos fechas programadas para el anfiteatro en los Estudios Universal de Hollywood y después de casi una hora de retraso, "El Potrillo" invitó a los asistentes a que lo acompañaran a dar el grito en Las Vegas, en donde continuará con su gira de conciertos.Con una cabeza más tupida de canas, el padre de cinco hijos, aprovechó para lanzar un mensaje cifrado a sus fans al asegurar "Si soy yo el que escribe, ­chéquenlo!", indicó sin dar más pormenores sobre la referencia del sitio en Internet, aunque fue evidente que es en la nueva red social Twitter.A sus 38 años, el hijo de Vicente Fernández, esta vez se presentó vestido de traje charro negro con abotonadura plateada, para interpretar durante dos horas un extenso recorrido de sus canciones de música ranchera con destellos de pop, algunas sólo cantadas en partes.Eso fue algo que le reclamó una de sus fans, la jalisciense María Castellanos, quien consultada entre el público le gritaba que terminara las canciones "porque hay varias que son bien llegadoras y de repente se brinca a otras cuando una está más que emocionada", reclamó.Sin embargo, esa protesta era acallada por ella misma, ya que seguía cantando y bailando de pie la siguiente composición, entrando a una laguna mental y a un rápido olvido de su propia y peculiar inconformidad.Pero para la mayoría de sus fans eso no causó mella, porque le festejaron todas sus canciones aunque en esta ocasión le llovieron menos prendas íntimas como acostumbran seguidoras en sus conciertos, y esta vez sólo le lanzaron contados bikinis y no hubo brassieres en el proscenio.En esta ocasión, su concierto fue sin descansos ni intermedios y habló poco entre canciones sin hacer referencia a su vida personal ni mucho menos a su más reciente incidente con la demanda que entabló a su anterior compañía disquera por violación de contrato.En su recorrido musical, "El Potrillo" causó álgidas respuestas a sus más sonados éxitos como "Mátalas", "Te juro que no", "Ella", "Ay amor", "Se me olvidó otra vez", "Serenata huasteca", "Si nos dejan", "Mi gusto es" y "Como quien pierde una estrella".En la parte final presentó una recopilación de varios de éxitos de su padre, mismos que le fueron celebrados con temas como "Por tu maldito amor", "Mujeres divinas", "Acá entre nos" y cerró con "De qué manera te olvido".Como es tradicional en sus conciertos, entre canción y canción el cantante acudía a una parte del escenario a recargar la garganta con sorbos de alcohol, lo que fue evidente hacia la conclusión cuando terminó con los ojos desorbitados, extensa sonrisa y un caminar de auténtico "potrillo" de alta escuela.