sábado, 29 de noviembre de 2008

Jorge Poza habla de su divorcio.




El actor y conductor cuenta, por primera vez, por qué decidió separarse de Mayrín Villanueva. “Ya no te amo más”, le dijo a finales de enero de este año.El actor Jorge Poza se despidió de Hoy, el programa televisivo que condujo durante dos años, con una emotiva entrevista a Mayrín Villanueva, su entonces esposa.Ambos pasaban por un buen momento profesional: él estaba a punto de iniciar las grabaciones de Alma de hierro y ella estaba a pocos días del final de Yo amo a Juan querendón. Era, sin embargo, un momento difícil para la pareja. Los rumores acerca de un supuesto romance entre Mayrín y Eduardo Santamarina sonaban cada vez con mayor insistencia.En ese contexto se dio aquella entrevista, realizada el 11 de enero de 2008. Con el tema “Te amaré” de fondo, Jorge la miraba a los ojos y le decía con voz suave: “Quiero preguntarte cómo has hecho para ser la madre que eres, tener esas dos criaturas con esa mirada profunda de amor y regalarnos también el 100% de una entrega de una actriz como lo está haciendo Mayrín Villanueva, porque estás en crecimiento. ¿Cómo haces? ¿cómo haces para tener eso y cómo hacer para hacer un protagónico y hacer que parezca fácil?”
Ella permaneció en silencio unos segundos, y tras limpiarse las lágrimas con un pañuelo, exclamó: “Porque te amo”. Su esposo se levantó y la besó sellando uno de los momentos más emotivos vividos en ese programa.Diez días después, en un escenario más íntimo, la pareja se encontraba frente a frente, pero esta vez no era para hablar de amor. Jorge nos platica lo que sucedió: “Justamente después de eso, yo le estaba pidiendo a Mayrín separarnos. Claro que es dolorosa una ruptura, hay una estructura de vida y cuando se rompe es doloroso. Duele creer que después de tanto tiempo ya no ames a esa persona. Pero creo que es ese mismo amor lo que te da la fuerza para sentarte y decírselo a los ojos: ‘Ya no te amo más’. Es en el momento en que más frágil puedes estar en tu vida, en que tomas el corazón, lo pones sobre la mesa y le dices: ‘ese es mi corazón, y ya no late más por ti’”.¿Qué estaba sucediendo Jorge?Todos se sorprendieron de lo que pasó con esta relación. En esa entrevista ya veníamos cargando cosas que sin hablarlo estábamos tratando de rescatar, pero hay muchas cosas que no necesitan de palabras. El corazón habla por sí solo y no hay mejor verdad que la que pasa por tus ojos. En ese momento, ya había demasiada información con respecto al amor que ya no existía entre nosotros.Hay cosas que terminas desconociendo de la persona y nunca las conoces hasta después. En ese entonces ya estábamos lastimados y no teníamos nada más que decirnos, después de que dices ‘ya no te amo más’, te pueden decir lo que sea y no te va a doler tanto como eso.Es difícil entender que ése es el sentido de la vida: ¿por qué el divorcio lo tienen que ver como un fracaso? No es así, y en el momento que lo entiendes empiezas a ser feliz. No te estoy diciendo que no se vale estar triste. La vida no te va a dar nada que no puedas soportar. Cada quién tiene lo que se merece, sin duda. No hay infierno que dure toda la vida, y todo lo que hacemos lo pagamos aquí.
"Duele creer que después de tanto tiempo ya no ames a esa persona. Pero creo que es ese mismo amor lo que te da la fuerza para sentarte y decírselo a los ojos: ‘Ya no te amo más’."Te casaste muy chico, de 19, y Mayrín de 25, quien además venía de su primer divorcio.Sí, estaba muy chico, todo mundo me decía “¿Qué, estás loco?” Recuerdo que mi papá me decía: “Pero si tienes 19 años, te falta muchísimo por hacer, por vivir, por viajar, por conocer”. Te faltan siempre tantas cosas por hacer que no vas a detener el momento. Por eso me casé tan joven, a los 19, fui padre a los 22 por decisión propia, no por accidente, que es una enorme diferencia.¿Cómo se conocieron?Fue en el programa Mi generación, amor de verano (1997), y ahí fue donde nos enamoramos y después decidimos estar juntos.¿Cómo fue ese matrimonio?Fue una etapa increíble. Te lo digo tan sencillo, esos once años fueron para tomar la decisión más importante de mi vida: ser padre y traer a Romina y Sebastián al mundo. Puedes dejar de ser esposo pero nunca vas a dejar de ser padre.¿Cambiarías algo de lo que pasó en esos once años?Nada, en absoluto, lo dejo tal cual. Tengo una filosofía que practico todos los días y que es que no hago nada para después arrepentirme.Tengo 30 años de vida y no me hace falta hacer nada y al mismo tiempo mucho. Pero estoy tan tranquilo que me podría morir. Me hace falta ver crecer a mis hijos, ser abuelo, ser otra vez pareja. Estos años los he vivido en plenitud.¿Qué causó el rompimiento?Lo único que causa un divorcio o una separación es que ya no haya amor. No hay más. Es el amor el que une a dos personas con toda la fuerza.Y si se acabó, ni los hijos te detienen, necesitas una decisión tajante de decir “hasta aquí, ya no puedo más”, y lo que tienes que escuchar es “ya no te amo”, te hace darte cuenta de que tal vez ya no amabas a esa persona pero no habías tenido el valor de tomar esa decisión. ¿Por qué mandar un comunicado?Yo me sentía con la obligación de notificarle al público, porque éste me hacía llegar mensajes preguntando qué estaba pasando. Ya venía el proceso de divorcio, y ahora sí desde el 11 de noviembre ya estamos divorciados.¿Qué sigue ahora para ti?Lo más importante, que es vivir mi vida, ver por mis hijos que son mis ojos, la luz de mi vida, y ellos han tomado todo esto muy bien.Soy un hombre que está hecho para estar con una mujer. Me gusta estar enamorado. Que me apapachen, que me digan que me aman, y así he sido siempre, esa es mi esencia. La vida me ha enseñado a ser tolerante, paciente, a llorar, a pensar, tal vez era demasiado bruto (risas). Me he enseñado a disfrutar más de la vida y agradecer que todo está bien, que mis hijos están sanos, y que, al final, por grave que parezca, no pasa nada.Acabas de pasar también por el dolor de perder a tu padre...Ha sido un año de los más interesantes de mi vida. No trágico, no feo, no malo. Al contrario, no le pido un solo por qué a todo lo que me ha pasado en este 2008, le pido un ¿para qué? Me da mucha curiosidad saber en qué va a terminar.¿Tu corazón está curado? Hay una cicatriz que conforme pase el tiempo va a ir desapareciendo, pero el ciclo está cerrado.¿Te afecta lo que los medios digan sobre tu vida personal?Jamás me ha preocupado porque nunca he regido mi vida por el qué dirán. Sí te voy a ser honesto, hasta a golpes he llegado por ese respeto.Si no tengo nada que decir mejor me quedo callado. Y quiero que sepas que Quién va a ser el único medio en el que hablaré de lo que realmente estoy sintiendo, aquí sentado en confianza y tranquilo. Nunca más voy a hablar del tema, jamás.
"Soy un hombre que está hecho para estar con una mujer. Me gusta estar enamorado. Que me apapachen, que me digan que me aman, y así he sido siempre, esa es mi esencia."¿Te sientes listo para comenzar un ciclo nuevo?Estoy tan listo que ya me aviento de un edificio, estoy bien contento y hay tres cosas que me mueven: mis hijos, estar con una mujer y andar en motocicleta. Así de sencilla es mi vida. ¿Qué hay de especial con las motos?Yo ando en moto desde los 13 años, pero no es un hobbie, ni un estilo de vida, es la vida misma para mí. Me pasaba algo muy raro, que ahora es normal y es que yo nunca lloraba, pero en la moto salía a carretera y era llorar 15 minutos, era instantáneo. Este año aprendí a llorar, con lo de mi papá, con lo de mis hijos, con muchas cosas que me enseñaron a llorar. ¿Qué es lo que buscas en una mujer?Felicidad, no busco nada más, y la mujer lo tiene todo para dármela. Yo soy hombre de una sola mujer.Realmente está dentro de mí el consentir a una mujer, me gusta, lo disfruto como no tienes una idea, el estar acompañado, el compartir mi pasta y mi cepillo de dientes, el poder platicar con alguien, compartir la vida, creo que es demasiado egoísta decir “que es un momento para estar solo”, porque estoy enamorado y lo más importante no es de quién, sino que yo estoy muy bien y aquí no hay arranques de ningún tipo. Ni te puedo decir qué puede pasar, pero si realmente vivo cada día como el último, ya gané. Las cosas se irán dando como el corazón se vaya sintiendo, todo tranquilo, todo a su paso. Yo estoy feliz y el ciclo anterior está completamente cerrado y no hay vuelta de hoja. La cosa es que te sientes y escuches a tu corazón, no hay nada más qué hacer.Estoy abierto más que un girasol para recibir mucho amor y enamorarme de ti, seguramente…